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El Pazo de Lourizán, el destino más señorial y verde de las Rías Baixas

Galicia cuenta con numerosos pazos y casas solariegas que impresionan al visitante, como Andeade, Faramello, Oca o Santa Cruz de Rivadulla. De todos ellos, el Pazo de Lourizán es uno de los enclaves señoriales con mayor interés de Pontevedra. Por su historia, la vastedad de sus jardines y una arquitectura muy singular, pocos destinos sorprenden tanto cuando se descubre Rías Baixas por primera vez como este pazo, situado en la aldea de Agrovello, junto al nacimiento de la ría.

Un aspecto fascinante de este histórico pazo es su arquitectura, obra de Genaro de la Fuente Domínguez, quien combinó los estilos modernista y clasicista para levantar un edificio ecléctico, monumental y con un toque romántico. Su fachada, profusamente ornamentada con estatuas, relieves y otros elementos inspirados en el mundo clásico, es una declaración de intenciones.

Los tours por el Pazo de Lourizán son gratuitos, pero solo está permitido recorrer los jardines y espacios aledaños. A la espera de su rehabilitación, el interior permanece cerrado al público. Con todo, el legado histórico del edificio «se respira» incluso desde el exterior.

Originalmente, la finca se contaba entre los dominios de la familia Montenegro antes de su venta a Eugenio Montero Ríos, político madrileño que a la postre era Presidente del Senado y estableció aquí su residencia de verano. Con el tiempo, Montero Ríos amplió la superficie disponible adquiriendo fincas aledañas.

El interior del pazo fue testigo de importantes tratados y decisiones de índole política. Antes incluso de ser adquirido por Montero Ríos, sus salones acogieron la firma del Tratado de París, aunque la veracidad del rumor nunca ha sido confirmada oficialmente.

Considerados un tesoro botánico, los jardines de Lourizán ocupan más de cincuenta hectáreas de extensión, donde crecen bosquecillos centenarios de cedros, camelios, castiñeiros y otras especies que figuran en el catálogo de árbores senlleiras, es decir, que son reliquias del paisaje gallego.