Las mosquiteras resultan muy útiles durante el verano porque impiden que los insectos puedan entrar en nuestra zona de descanso y no solo picarnos, sino también molestar con su zumbido. En España es habitual utilizarlas en las cunas de los bebés, especialmente en las zonas de más calor. Pero, en los últimos años, cada vez es más habitual verlas en todo tipo de dormitorios ya no solo como algo útil, sino también como algo muy decorativo.

Una de las cosas que ha contribuido a que esto se popularice es que hoy es posible encontrar mosquiteras baratas y de muy buena calidad. Además, las hay con muchas formas, no solo redondas, sino también rectangulares y de gran tamaño.

Las mosquiteras pueden tener formas que recuerdan mucho a las camas con dosel, algo que les da un toque de romanticismo y de elegancia muy sutil. Estas camas, con gasas envolviéndolas por completo desde casi el techo, nos hacen pensar en las películas clásicas, en los hoteles de lujo o en las decoraciones del Caribe, lo que hace que muchas personas las adopten incluso cuando no tienen realmente problemas de insectos.

Es importante que el tamaño de la mosquitera sea adecuado al de la habitación. Poner una demasiado aparatosa en un dormitorio con techos bajos o de pequeño tamaño puede quedar bastante mal y ser, además un verdadero incordio. En lugar de verse una cama romántica y bonita podría acabar con un indeseado efecto de tela de araña enmarañada.

En cualquier caso, la mosquitera debe de poder recogerse para poder ver la televisión, por ejemplo, sin que resulte una molestia para quién está en la cama. Como siempre, debe de ser algo a nuestro servicio y nunca debemos de acabar al servicio de la decoración.

Para las camas de los niños hay soluciones muy divertidas, como las mosquiteras en forma de iglú que permiten que, bajo esta estructura semirrígida, el niño duerma a salvo de las picaduras y, además, se sienta como en una pequeña cueva, lo que le puede parecer muy divertido y darle seguridad a la hora de dormir por su cuenta.

También hay mosquiteras especialmente pensadas para las literas. Mientras que la de arriba puede disfrutar de su mosquitera iglú, la de abajo puede tener un sistema de cortinas muy coqueto con la tela de la mosquitera, de modo que cada niño acabe teniendo su espacio privado.